Windows 11 todavía no ha superado a Windows XP en ciertos niveles, y su tasa de adopción es cada vez más lenta

No es un secreto, la tasa de adopción de Windows 11 está siendo más lenta que la de Windows 10, pero lo que no nos podíamos imaginar es que dicho sistema operativo todavía no ha superado a Windows XP en el sector profesional. Esto es lo que confirma un reciente estudio realizado sobre más de 10 millones de dispositivos profesionales, y que podemos ver perfectamente ilustrado en la gráfica adjunta.

Según dicho estudio, que francamente es uno de los más fiables que podemos encontrar ahora mismo porque, como anticipamos, se ha realizado directamente sobre un total de 10 millones de equipos, Windows 10 lidera con una cuota del 80,34%, seguido de Windows Server en diferentes versiones, y con Windows 7 en tercera posición. EL cuarto puesto es para Windows 8, con una cuota del 1,99%, y cierra el top cinco Windows XP con un 1,71%.

Windows 11 en el mercado de consumo general: Steam confirma la tendencia

La encuesta mensual de hardware y software de Steam también es una de las fuentes más fiables que podemos consultar, y en los datos de marzo se confirmó una ralentización en la tasa de adopción de Windows 11. Dicho sistema operativo registró un crecimiento del 2,03% en febrero de 2022, mientras que en marzo de este año dicho crecimiento fue de solo un 1,25%. Será interesante ver los datos de abril, que estarán disponibles a partir del mes de mayo.

Si hablamos del total, en marzo de 2022 Windows 11 obtuvo una cuota del 16,84% en Steam, cifra que todavía queda muy lejos del 74,69% que registró Windows 10. Personalmente, creo que este sistema operativo podría acabar convirtiéndose en el nuevo Windows XP, algo que también esperábamos que sucediera con Windows 7, pero que al final no se cumplió gracias a los bajos requisitos de Windows 10, y a la posibilidad de actualizar gratis a dicho sistema operativo.

En el caso de Windows 10 tenemos una situación distinta. Es cierto que también podemos actualizar gratis a Windows 11, pero los requisitos de este último son muy altos, y se han convertido en un techo de cristal para muchos usuarios que cuentan con equipos potentes, y perfectamente capaces, que sin embargo no cumplen con los requisitos mínimos de Windows 11. En este sentido, los más importantes, y limitantes, son el chip TPM 2.0 y la compatibilidad limitada a procesadores Zen+ o Coffee Lake.

Por otro lado, también debemos tener en cuenta que Windows 11 no trae novedades realmente importantes frente a Windows 10, y que el cambio de interfaz que ha introducido Microsoft no ha gustado a todo el mundo. A lo anterior tenemos que unir el tema del rendimiento, y es que Windows 11 no funciona bien en un equipo configurado con 4 GB de memoria RAM, pero Windows 10 sí que ofrece una buena experiencia en un equipo con dicha cantidad de RAM.

Está claro que, al final, Windows 11 se ha visto afectado por varios factores clave, y que estos van a tener un impacto negativo en su tasa de adopción durante los próximos años.

FuenteMUYCOMPUTER